viernes, 26 de junio de 2009

NO ME CONMUEVES.


Te perdonaría. Pero recuerdo las veces aquellas,
en la que te elevabas alto, cual pérfida estrella.

Te perdonaría. Pero he sufrido tanto,
que he cubierto mi frio, con las sabanas del llanto.

Te perdonaría. Pero no veo razones,
que vida a mi corazón, devuelvan los ratones.

Te perdonaría. Para calmar mi furia
y entre hachas y espadas, borre tu lujuria.

Te perdonaría. Solo para que te enteres,
de tu amor despiadado, y la basura que eres.

Te perdonaría. Y mi alma empecinada,
a si se dé cuenta, de que tu no vales nada.

Te perdonaría. Pero recuerdo lo nuestro,
y puedo jurarte que fue, relación de secuestro.

Te perdonaría. Pero en ti no confió,
pues ahogue mis confianzas, en las aguas de un rio.

Te perdonaría. Pero grande es mi orgullo,
que calza pequeño, el amor tuyo.

Te perdonaría. Pero tengo miedo,
que dé no sentir nada, mi alma sea hielo.

Te perdonaría. Pero mis principios,
encontraron de amor, tu corazón limpio.

Te perdonaría. Para que estés fuera,
y atrapada entre lodos, espero que mueras.

Te perdonaría. Pero no puedo.
Pues de odio y rencor, mi corazón arde en fuego.

1 comentario:

Salazar Craft dijo...

El alarido de un corazón envenenado, el himno de un sentimiento desecado, la consigna a los cuatro vientos de un alma herida... y de la sangre brotan mariposas grises con alas como cuchillas...