martes, 6 de septiembre de 2011

SER MI CATASTROFE.

Eres el bombón en altamar que impacto mi piano-navío y hundió en finales notas musicales a mis seis cientos sesenta seis navegantes.
Has atrapado mis agujeros negros en la palma de tu mano y construido con ellos aspiradoras infinitas de libertades, deseos y pasiones.
Impactaste el mar de mis neuronas provocando apocalípticas olas que arrasaron con ciudades enteras de sinapsis y recuerdos.
Atracaste la barca sagrada asesinando a todas las especies tripulantes, reclamando un lugar que no tenían dispuesto para ti.
Desintegraste los átomos invisibles que formaban parte de un complejo conducto de fantasías y leyendas, provocando el desbordamiento imaginario.
Te revelaste en contra de las enfermedades y males humanos, haciéndolas ahora, capacitadoras perpetuas de discordias y desidias.
Arrullaste con los latidos de tu corazón, el alma salvaje de los licántropos pesadilla, domándolos y reclutándolos para la supervisión de la vida.
Convertiste cada gramo y poro de mí, en un escudo indestructible protector de escenarios en los cuales tú fueras la perdedora.
Contrataste a todos los fantasmas y almas penantes como cantantes siniestros de los teatros más lejanos y funestos.
Has invadido mi mundo con el tuyo… y nuestros habitantes ya no saben qué hacer.

1 comentario:

Salazar Craft dijo...

Ahora son dos piezas rotas que, cual rompecabezas, intentan encajar el uno en el otro...